
Sintió el llamado...aún no estaba lista para hablar.
Sentada en la mecedora, cerró los ojos. Volvió a abrirlos...miraba la luna.
Sentada en la mecedora, cerró los ojos. Volvió a abrirlos...miraba la luna.
Los pequeños molinos de viento chirriaban fuera de su ventana.
Se levantó y salió al jardín, caminó cerca de los frutos de su huerta,
hojas verdestiernasnaciendo.
Sintió el llamado...
Su gata blanca ronroneaba perfume a sal, a espuma, a viento.
Miraba la luna...
La noche estaba fresca, cobijando las señales que venían de los Confines.
La noche estaba fresca, cobijando las señales que venían de los Confines.
Cerró los ojos, la gata blanca maulló.
Colocó sus manos en el centro de su pecho, haciendo un mudra.
Respiró suave...
Uno a uno emergieron los soles, tibios, resplandecientes....
Su cuerpo se dividió...
Dos, tres niñas. Cuatro, cinco, seis...multiplicadas. Quería estrecharlos en sus brazos a todos al mismo tiempo.
Abrió los ojos...preparó sus valijas.
Los Argonautas la esperaban...había sentido el llamado.
Derramasoles
