sábado, 24 de enero de 2009

La lluvia


El Chamán y yo, estamos preparando los elementos para convocar a la lluvia. Él que posee los rayos y relámpagos en sus ojos, le cuenta a esta bruja sobre las lluvias reparadoras, balsámicas, y yo me siento a esperar... caerán las primeras gotas y estaré con los brazos abiertos, de cara al cielo, festejando los primeros refocilos, una fragancia a jazmines vendrá a instalarse en todos mis sentidos, y la tristeza infinita, la última tristeza, será de color verdemar. Caerá un chaparrón por fin, y la luz del atardecer penderá de un hilo, no sabremos si es un sueño, o las estrellas colgarán de los árboles hasta que pase el temporal. No existe el dolor si una bruja llora debajo de la lluvia, lo dice cualquier libro de hechizos: consultar. Qué vengan todos los sonidos de cascabeles a este paraje del bosque, sonidos plateados dibujando lunas en las piedras, y un son primario, incesante, un niño corriendo bajo la lluvia, escapando de la muerte. Mas cascabeles, mas cascabeles, que no dejen de sonar. El niño del sueño corre hacia las cuevas celestes.

El cielo es plomizo, la lluvia sigue apropiándose de los estados de lucidez, a su merced nos encontramos...


Convocar a la lluvia - Próxima misión Argonauta

2 comentarios:

Daniela Tivolesi dijo...

Y que bien nos vendría una lluvia, Ema, para fertilizar los campos, revivir lo dormido. Me encanta la convocatoria*** Allí estará Aril con sus nubes mágicas ***
Besos

Carina dijo...

siii, y Ema con su chaparrón propio.. nos vendrá muy bien!!!

Besitoooo